Hombre sentado

ENFOQUE HUMANISTA INTEGRATIVO

La persona es el centro

El enfoque Humanista surgió a partir del desarrollo de nuevas formas de ver al ser humano, los conflictos existenciales y las posibilidades de cambio positivo.

Perls, Berne, Rogers o Maslow ofrecieron la posibilidad de utilizar algo tan común, tan poderoso y al mismo tiempo tan poco aplicado al campo terapéutico como el contacto físico y el amor incondicional para generar grandes cambios a nivel emocional.

Este enfoque considera a la persona de forma holística. La mirada está puesta en el todo que conforman cuerpo y mente. 

De modo que en el proceso de acompañamiento se valorarán las estructuras de pensamiento, las emociones y las conductas de cada persona.

Su carácter integrativo viene de incorporar elementos de distintas escuelas como el Análisis Transaccional, Terapia Gestalt, Terapia de duelo o la incorporación del cuerpo en el proceso terapéutico.